
La posibilidad de un evento climático de fuerte intensidad obliga a las empresas textiles y de confecciones a anticiparse y diversificar sus mercados, productos y cadenas de suministro.
La industria textil-confecciones peruana se prepara ante la posibilidad de un El Niño de fuerte intensidad, escenario que podría generar impactos en diferentes eslabones de la cadena: desde la producción de algodón hasta la comercialización de prendas y el transporte de insumos.
Uno de los principales riesgos se concentra en la campaña de invierno. Las temperaturas superiores a lo habitual en la costa podrían reducir la demanda de prendas de abrigo y generar acumulación de inventarios, especialmente entre las micro y pequeñas empresas que planificaron su producción con meses de anticipación.
Ante este panorama, representantes del sector recomiendan diversificar mercados y adaptar la oferta, buscando oportunidades tanto en otras regiones del país como en mercados internacionales donde las condiciones climáticas puedan favorecer la demanda de prendas de mayor abrigo.
El sector algodonero también permanece en alerta. Las lluvias asociadas a un evento climático intenso podrían afectar cultivos en zonas productoras del norte, como Piura y Lambayeque, incrementando el riesgo de plagas y reduciendo el rendimiento de las cosechas.
A ello se suma el desafío logístico. Eventuales inundaciones, huaicos o interrupciones de carreteras podrían afectar el traslado de materias primas, insumos y productos terminados, haciendo necesaria una mayor planificación y prevención en las cadenas de suministro.
El escenario llega además en un momento de presión para las exportaciones. Entre enero y abril de 2026, los envíos del sector textil sumaron US$534,8 millones, una caída de 5,6% frente al mismo periodo de 2025, según cifras presentadas por ADEX.
Frente a estos retos, la industria apunta a fortalecer su competitividad mediante innovación, digitalización, automatización, diversificación de mercados y mayor capacidad de adaptación, herramientas clave para enfrentar un entorno climático y comercial cada vez más cambiante.
Fuente: Elaborado en base a información publicada por El Comercio.