El sector retail peruano atraviesa un momento clave. En el segundo semestre de 2025, el país ha registrado un dinamismo sin precedentes en su actividad comercial, marcado por la apertura, ampliación y renovación de centros comerciales en distintas regiones. Este impulso ha posicionado a Perú como líder en crecimiento estructural y atracción de capital dentro de la región andina, por delante de mercados como Colombia y Ecuador.
Este avance no es producto del azar. La recuperación sostenida del consumo interno y la confianza de los inversionistas en plazas estratégicas como Lima, Arequipa y Trujillo han impulsado una nueva ola de proyectos inmobiliarios enfocados en el comercio, el entretenimiento y el lifestyle. A esta tendencia se suma la estrategia de diversas cadenas locales que buscan ampliar su presencia en sectores emergentes, apostando por la descentralización y la proximidad al nuevo consumidor peruano.
Uno de los sectores más beneficiados por este contexto es la moda. Marcas nacionales de indumentaria, calzado y accesorios están aprovechando la reactivación del canal físico para expandirse, mientras que grandes retailers internacionales refuerzan su presencia en el mercado peruano mediante tiendas ancla y conceptos híbridos que combinan experiencia, tecnología y sostenibilidad.
El nuevo retail en Perú no solo crece en infraestructura: también evoluciona en concepto. Los desarrollos recientes han venido acompañados de una fuerte inversión en digitalización, visual merchandising y espacios experienciales, con el objetivo de conectar emocionalmente con el consumidor y brindar experiencias memorables que van más allá de la simple compra.
Con este panorama, y de cara al cierre de 2025, Perú se consolida como un referente en la revitalización del retail en Sudamérica. Un modelo que no solo fortalece al sector moda, belleza y consumo premium, sino que también traza una hoja de ruta que otras economías andinas observan con atención.