
La industria de la moda continúa avanzando hacia modelos más sostenibles y transparentes; sin embargo, la trazabilidad dentro de la cadena de suministro sigue siendo uno de los mayores retos para las marcas. Un reciente análisis desarrollado por Lectra revela que las decisiones relacionadas con proveedores y materias primas pueden representar hasta el 77% de la huella de carbono de un producto, incluso antes de su uso o disposición final.
El informe destaca que la producción de materias primas concentra alrededor del 38% de las emisiones generadas durante el ciclo de vida de una prenda, lo que evidencia la importancia de tomar decisiones estratégicas desde las primeras etapas del desarrollo del producto.
Entre las principales barreras para lograr una cadena de valor más transparente se encuentran la limitada escalabilidad de materiales sostenibles, los sistemas de certificación aún dependientes de procesos manuales y los desafíos de adaptación tecnológica y operativa dentro de las empresas.
Asimismo, el estudio resalta que la sostenibilidad ya no puede abordarse de manera reactiva. Por el contrario, debe integrarse desde el diseño y selección de fibras hasta los procesos de fabricación, comercialización y distribución. En ese contexto, la tecnología y el análisis de datos se posicionan como herramientas fundamentales para mejorar la visibilidad, optimizar procesos y fortalecer la confianza en toda la cadena de suministro.
Fuente: Nota elaborada en base al artículo publicado por Apparel Views.